¿Estás viviendo algún momento de crisis?

Los tiempos de crisis pueden golpearte fuertemente y posiblemente sientes que te deshaces, pero también puede ser que crezcas y te desarrolles como persona.

Puedes estar angustiado al máximo en un día difícil, pero, usualmente no buscas nuevas estrategias para resolverlo. La tendencia es que aguantes, aprietes las mandíbulas y sigas adelante. Aunque durante momentos de crisis prolongados los usuales mecanismos de defensa no bastan para mantenerte libre de sentirte vulnerable y abrumado.


Es cuando las circunstancias resultan insoportables y fuera de tu control que, o encuentras nuevas formas de arreglártelas, o eres arrastrado por la corriente. Tus usuales mecanismos de defensa no son adecuados para protegerte en circunstancias estresantes prolongadas. El estrés se puede acumular hasta rebasar tus niveles de tolerancia, o eventos que nos toman por sorpresa como los que reportan las noticias en esta épocas, pueden crear el tipo de vulnerabilidad que exige estar abierto al cambio.

El delicado centro de tu SER se siente expuesto. Esta exposición abre una grieta en tu vieja armadura a través de la cual puede brillar la oportunidad de una vida renovada.

Aquí te presento seis sugerencias para superar los tiempos de crisis.

Consiéntete — Libérate de la ansiedad por unos momentos, reconoce el estrés que estás sufriendo y sé amable contigo. ¿Cómo te consientes a ti: leyendo libros que te inspiren, escuchando música, una taza de té…? ¿Hay personas, lugares, un sillón favorito o un lugar de la naturaleza, con el o donde te sientas cómodo? Convierte el consentirte a ti mismo en una prioridad.

Manténte en el Presente — No especules sobre el futuro. Vive la vida cada día, un instante a la vez. Los tiempos de crisis son más manejables cuando pones atención a tus decisiones y actúas en base a ellas, un paso a la vez. Las preocupaciones o temores relacionados con la expectativa de un futuro desastroso te pueden hacer vulnerable a contraer enfermedades, sufrir accidentes y cometer errores de juicio al enfrentar tus problemas. Reduce y simplifica tus actividades, y concentra tu preciosa energía en lo que es realmente importante en el momento.

Acepta que te ayuden — Esto puede resultarle difícil a personas que valoran la autosuficiencia. Recuerda que recibir es una virtud igual que el dar. Si no hubiera quien reciba, quien da no tendría manera de compartir su generosidad. No prives a tus amigos o parientes de la posibilidad de darte cuando lo necesitas. Compartir la carga nos da la oportunidad de acercarnos y apreciarnos entre nosotros.

Confía en tus capacidades — Lo normal es que hayas pasado por tiempos difíciles en otras ocasiones. ¿En que fortalezas personales te basaste para salir adelante de aquellas situaciones? ¿Cómo lograste superar la adolescencia, el nacimiento de tus hijos, tu matrimonio, tu divorcio, la escuela, tu primer trabajo? ¿Cuáles son tus innatos recursos personales? Confía en que cuentas con lo que se requiere para pasar estos momentos de dificultad.

Visualízate triunfante — Mírate arribando a un nuevo capítulo de tu vida. ¿Cómo quieres escribir ese capítulo? La creación empieza con la imaginación. Si lo puedes pensar, lo puedes crear. Para sentirte con libertad de soñar y tener esperanzas por algo nuevo, debes liberarte de las viejas visiones, descripciones y limitaciones de la persona que crees que eres o en la que te puedes convertir.

Perdona tus errores del pasado — Perdona las heridas del pasado y a las personas que las hayan causado, así lo hayan hecho con intención o sin ella. Esto más que hacerlo por bondad hacia ellas, es por bondad hacia ti. Después de todo, tú eres quien carga con esas heridas. Perdónate por tus errores o decisiones no tomadas. Libérate de la carga del pasado para que puedas desenvolverte con más ligereza en el presente.

Cuando pases por tiempos de crisis y cambios radicales, recuerda que vivir significa crecer. Así que por mal que te sientas y por mucho que tengas dudas, si estás vivo, estás creciendo.

El crecimiento es creación. Así que aprovecha la oportunidad en esos tiempos difíciles para re-crear tu vida consintiéndote, manteniéndote en el momento presente, aceptando que te ayuden, confiando en tus capacidades, visualizando posibilidades y liberándote de las limitaciones percibidas del pasado.

Aunque los momentos de crisis son difíciles, también pueden ser los mejores momentos para explorar nuevas maneras de vivir con mayor armonía contigo mismo y con los demás.

Fuente: www.trans4mind.es/Aila Accad

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